jueves, 15 de noviembre de 2018

MATTHIAS SINDELAR

Querid@s jóvenes leyender@s esta es mi historia:

Mi nombre es Sindelar, Matthias Sindelar.
Nací el 10 de febrero de 1903 en pleno Imperio Austro-Húngaro,lo que hoy conocéis como Austria.
Me crié en Viena y pronto destaqué en el deporte por el cual me hice famoso:el fútbol.
Estoy considerado el mejor futbolista austriaco de todos los tiempos, lo cual tampoco es muy difícil.
Destaqué temprano en el Hertha de Viena, como un jugador bien dotado técnicamente,hábil y escurridizo, dado que mi pírrico cuerpo moldeaba ese estilo.Debido a dicho físico se me conoció como "el hombre de papel" ,apodo que no me gusta mucho la verdad.
Posteriormente fiché por el equipo mas popular e importante del país, el Austria de Viena, época en lo que gané todo a nivel nacional: ligas,copas y tal y tal.


Entrenando en los terrenos de juego y con los balones de mi época.¡¡Ayyyy si hubiera nacido 80 años mas tarde!!



Después de una breve aproximación sobre mi, vamos al turrón, por lo que de verdad si me permitis, por los hechos que acaecieron,me podéis considerar leyenda.
"Wunderteam"; mi pasión,mi orgullo, el equipo nacional austriaco, al que pertenecí en la primera mitad de los años 30 , con multitud de partidos invictos,acompañado por otros fenómenos de la generación dorada del fútbol austriaco.
Este equipo que maravillaba,por su preciosista y moderna para la época,forma  de entender el fútbol, solo fue parada por motivos extra deportivos, o mas bien, "fascista-deportivos".
Mundial de Italia 1934: Austria llega como clara favorita dados sus números: 31 partidos; 28 victorias, 2 empates, 1 sola derrota y mas de 100 goles en su haber.
Después de superar los primeros escollos del evento, en semifinales tocaba bailar con las mas fea. La Italia de Mussolini. Bronco partido entre la lluvia y el barro ante una anfitriona que jugaba con un país detrás volcado con los éxitos de su combinado nacional,exaltado por su megalómano líder.
1-0 para Italia, que a la postre le llevó a su primer Título Mundial y un puesto como Ministro de Deportes al árbitro del partido.


 
Servidor con la zamarra de la gloriosa selección austriaca de principios de los 30, Wunderteam.


Ese Mundial, me dio una primera aproximación de mi animadversión por el fascismo: me hundió, pero seguí compitiendo con mi equipo y mi país, hasta que en 1938 mi país fue absorbido-anexionado-invadido por nuestro "hermano mayor", la Alemania de otro amigo de la democracia....Hitler.
Nuestro nuevo jefe, impuso a los mejores jugadores de sus países anexionados, unirse a su estúpida cruzada y defender su Mannschaft.Y desgraciadamente yo estaba en su convocatoria.Pero una y otra vez, alegando lesiones etc...me fui salvando.
Eran los meses previos al Mundial de Francia 1938.
Pero antes,el 3 de abril de ese mismo año, llego mi partido mas inolvidable, a pesar de su carencia de todo: amistoso, ante un rival que odiaba, y que posiblemente supuso cavar mi propia tumba, en el sentido mas literal.
Alemania-Austria, Prater(Viena). Última oportunidad de jugar para mi país. En nuestro campo, y en el suyo entonces, el campo de los dos vaya, un puto lío.Toda la parafernalia, propaganda y rinocerontes de mando nazis (incluido Hitler)estaban allí, asistiendo a lo que debería ser un festín de la maquinaría futbolística alemana.
Mis compañeros y yo, evidentemente, teníamos la orden de perder y servir de bufones ante el potencial alemán.....¡¡¡JODER PERO ES QUE ERAN MUY MALOS!!.
Empezamos al tran tran, llegando pero sin finalizar por el miedo a la represalia.
Pero al descanso dijimos que los cojones 33 y la segunda parte fue un recital de nuestro juego típico; les metimos en un rato un par de ellos, uno mio, cuyo orgasmo interior me hizo ir a brindarle una polka  made en El Tirol al mismisimo Adolfito, que creo, que igual bien bien, no le sentó.


 
Yo marcando el gol a Alemania, en el partido amistoso-trampa de 3 de Abril de 1938



  
Lo de despúes fue huir y esconderme una y otra vez de esos enfermos animales,hasta que provocaron mi ida de este mundo a la edad de 35 años.
Quizá pude vivir mas, pero ¿A qué precio?. Vivir de rodillas no entraba dentro de mi filosofía.
Mejor morir de pie y convertirme en el Braveheart austriaco y sobre todo en, este apodo si me encanta,......" EL MOZART DEL FÚTBOL".

Un cálido saludo de vuestro fiel amigo,

Matthias Sindelar


Os dejo un video de las semis del Mundial de 1934 en Italia, entre Austria-Italia cuyo resumen os hice antes.








0 comentarios:

Publicar un comentario