lunes, 18 de noviembre de 2019

ZHUANG ZEDONG

Querid@s jóvenes leyender@s, esta es mi historia:
Mi nombre es Zedong, Zuhang Zedong.
Nací el 25 de Agosto de 1940 en Yangzhou(China).
Hice carrera en el deporte nacional de mi país,el tenis de mesa(ping pong) y dado que fuí bastante bueno, imaginaos lo popular que era en un estado de mas de 1.200 millones de personas.

 Reventando la bola

Logré multitud de éxitos a nivel individual y con mi selección, destacando en singles tres entorchados mundiales.
Teniendo en cuenta que el tenis de mesa no fue disciplina olímpica hasta Seul 1.988, el Mundial era lo máximo, por lo que lograrlo,no sólo una vez, sino tres y esas tres de forma consecutiva(1.961/1.963/1.965) era un hito a la altura de los elegidos(sólo el mito Viktor Barna con 4  seguidos me supera).Por tanto, estoy considerado uno de los mejores jugadores de la historia.

Campeonando

Lo que hoy tampoco es un logro mayúsculo, ya que China hoy en día es la indiscutible superpotencia "pingpongnística" mundial, en mis tiempos, la hegemonía corría a cargo de húngaros, checos, británicos y japoneses.
Gracias a destronar sobre todo a nuestros vecinos y rivales asiáticos, claros dominadores de nuestro deporte durante las décadas de los 40s y los 50s, los integrantes del equipo chino, entre los que estaba yo, fuímos reconocidos como héroes nacionales por nuestro particular régimen.
Revolucioné el clásico estilo de juego asiático denominado lapicero(agarrar la pala de forma que la cara este por debajo del mango), adquiriéndole un cariz hiperofensivo incluso de revés.



 Empuñadura lapicero


Dada la época que me tocó vivir, la China del camarada Mao, el culto al esfuerzo, el deporte como forma de dar ejemplo a la sociedad y a la juventud, nos convertimos sin quererlo ,en personalidades propagandísticas del régimen, que nos veía como una especie de isla de salvación ante el dominante germen capitalista mundial.

Dado este hermetismo comunista que nos aislaba del mundo, y esa Guerra Fría que manteníamos con el icono capitalista mundial(EEUU), guerra fría mas moderada que la que mantenían con nuestros amigos soviéticos, pero con cero relaciones entre ambos países, os relato el hecho, por el que, valiosísimos logros deportivos aparte ya comentados, me hacen merecedor de mi aparición aquí.
Corría el año 1971, durante los Campeonatos Mundiales en Japón.
Las selecciones americana y china se encontraban entrenando en el mismo centro deportivo en mesas separadas y con un ambiente de divorcio mal avenido.
De pronto el extrovertido jugador americano Glenn Cowan se salto el estúpido protocolo de ignorancia mútua entre los dos equipos y ofreció cordialmente a mi compañero Liang Geliang pelotear un rato.Ante la atónita mirada de ambas delegaciones federativas, chino y americano por un espacio de no mas de cuarto de hora, intercambiaron paleteos en un ambiente de tensa calma.
Cowan, al ponerse a entrenar con nosotros una vez acabada su sesión de práctica, vio con asombro como el bus americano ya se había marchado cuando salió del recinto.
Tirado a la salida del pabellón, simplemente hicimos lo que cualquier ser humano hubiera hecho sin importar a quien se iba a ayudar.
Le ofrecimos llevarle al hotel en nuestro bus. Aceptó sin dudarlo.
En el trayecto dudé, pero finalmente me acerqué con intérprete a hablar con él. Dudas sustentadas en el mensaje de odio hacia el imperialista pueblo americano al que nos adoctrinaban desde la cuna.
A la llegada al hotel, una nube de periodistas fotografiaron la histórica imagen.
La de un hombre que había perdido un autobus y subió a otro. Simple y llanamente
Revuelo mundial, caos diplomático.

Famosa foto del bus con Glenn Cowan

El telefono rojo de la casa blanca echaba chispas.
Finalmente y gracias a mi buena relación con Mao, le convencí de traer a la selección estadounidense de tenis de mesa a nuestra nación a jugar exhibiciones ante nosotros, con el fin de que la sociedad americana, a través de esa visita contada por los propios deportistas, conociera una realidad socio-política china bastante mas diferente a la que ellos pensaban.
"Este Zhuang Zedong no sólo juega bien al tenis de mesa, sino que también es bueno y tiene mente para la política". Palabra de Mao.
Vinieron los americanos en 1.971 y una selección nuestra, encabezada por servidor, devolvimos visita a América en 1.972, tras un controvertido viaje oficial del entonces Presidente Nixon a nuestro querido líder en Pekin. 
Gracias a ello, poco a poco se reactivaron las relaciones entre ambos países con los beneficios a nivel socio-político,cultural,deportivo, y sobre todo económico que se podría presagiar.
Pero claro, toda fama tiene su fin.
Después del fin de la reprobable Revolución cultural del país, cuando Mao cayó, caímos todos los simpatizantes del régimen que habíamos contribuido de una manera u otra al desarrollo de dicha locura radical comunista que supuso tal movimiento.
El adoctrinamiento y la represión sufrida por el régimen durante esos años me pasaron factura, a pesar de no simpatizar con tales ideas, pero al ser amigo del líder supremo, se me castigó con cuatro años de reclusión.
Pero bueno, eso fueron daños colaterales

 Quien tuvo retuvo

Ya me despido, orgulloso de como la influencia de un simple deportista a través de un simple acontecimiento encienda la mecha del deshielo en las relaciones chino-estadounidenses.
"La diplomacia del ping-pong"mis jóvenes amigos.

A continuación un partido completo, semifinales del Open de Suecia 1970 ante el local Stellan Bengtsson.Espero sea de vuestro agrado.


Un gran saludo de vuestro camarada,
Zhuang Zedong









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